Conclusiones: Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles

PROPUESTAS DESDE LA SOCIEDAD CIVIL PARA AVANZAR HACIA UNOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS EN CLAVE MUFPP.

El encuentro “Sociedad Civil, Alimentación y Ciudades Sostenibles” celebrado en València los días 14, 15 y 16 de septiembre de 2017 reunió a más de cincuenta organizaciones de la sociedad civil, más de veinte administraciones municipales, una quincena de pequeñas y medianas empresas y también representantes de diez instituciones académicas con el fin de fortalecer los procesos y herramientas de buena gobernanza alimentaria entre los diferentes actores del sistema alimentario en los territorios.

Durante los tres días de talleres y debates se desarrollaron herramientas para la gobernanza alimentaria pero también se fortalecieron y crearon alianzas alrededor de la Red de Ciudades por la Agroecología.

La posibilidad de conocer más de 20 experiencias sobre canales cortos de comercialización, despilfarro alimentario, recuperación del patrimonio, sistemas locales de gobernanza o propuestas de sensibilización, favoreció una serie de intercambios y aprendizajes desde la práctica. Así, se puedo compartir sobre factores de éxito, riesgos y dificultades inherentes a cualquier iniciativa que se lleve a cabo sobre sistemas alimentarios locales y agroecológicos en el marco del Pacto de Políticas Urbanas Alimentarias de Milán.

Finalmente un debate sobre las claves de la participación en la agenda internacional amplió el alcance de las jornadas al ámbito europeo a través de un diálogo entre diferentes redes sobre los desafíos prioritarios en nuestros días. Quedaron expuestas razones y acciones para una incidencia certera centrada en los principales desafíos y oportunidades emergentes acerca de las políticas alimentarias locales.

Uno de los principales objetivos de estas jornadas era llegar a la definición de unas conclusiones que pudieran ser trasladadas a las autoridades municipales reunidas en la III Cumbre de Ciudades Firmantes del Pacto de Milán (València, 19 a 21 de Octubre 2017). Durante las Jornadas se reivindicaron unas políticas alimentarias urbanas independientes que, definidas bajo un enfoque de derechos, reequilibren las grandes asimetrías de poder existentes entre los distintos agentes que participan en la cadena alimentaria global. Los elementos clave de dichas políticas quedaron resumidos en el siguiente decálogo:

  1. El acceso a una alimentación sostenible es un derecho básico de las personas y de los pueblos que debe prevalecer por encima de las lógicas del Capitalismo.
  2. La actividad agroalimentaria es generadora de riqueza social y ecológica por lo que debe de ser considerada un bien común que sustenta a la sociedad.
  3. La agroecología y la perspectiva feminista son enfoques necesarios para la implementación de sistemas alimentarios sostenibles.
  4. Se deben fomentar políticas alimentarias capaces de reequilibrar los desequilibrios de poder en el actual sistema agroalimentario global.
  5. La sociedad civil ha demostrado ser un agente experimentado y competente en el fomento de espacios de gobernanza alimentaria y debe tener un rol protagonista junto con el sector agrario, la academia y otros actores del sistema alimentario.
  6. Las alianzas y coordinación entre todos los agentes implicados en el proceso, desde la producción al consumo, incluyendo el papel de las instituciones públicas y las organizaciones de la sociedad civil son indispensables para una buena gobernanza alimentaria.
  7. Las políticas alimentarias urbanas deben comprometerse con el territorio mediante planes de ordenación territorial sostenible y la correcta articulación campo-ciudad.
  8. Deben promoverse las iniciativas de Economía Social y Solidaria en el ámbito local por promover una actividad económica que tiene en cuenta a las personas, al medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable por encima de otros intereses.
  9. Deben implementarse programas específicos de sensibilización así como incorporar los principios y valores de la alimentación agroecológica en los planes de educación para una ciudadanía crítica y responsable.
  10. Los gobiernos locales deben comprometerse, de manera concreta, con el fomento de políticas alimentarias sostenibles, a través del Pacto de Milán, generando mecanismos, herramientas y recursos suficientes.